FORO ANTITOTALITARIO
Languages

Yoani Sánchez – la tecnología está creando una revolución ‘underground’ en Cuba

Yoani Sánchez: la tecnología está creando una revolución ‘underground’
en Cuba
EDUARD FREISLER /ESPECIAL PARA EL NUEVO HERALD
10/24/2014 6:02 AM 10/24/2014 8:20 AM

OSLO
La famosa bloguera cubana Yoani Sánchez gusta de bromear sobre un
monumento ficticio a la libertad que podría erigirse algún día en la
Cuba post-Castro. Además de un líder democrático, e imágenes de las
personas anónimas amantes de la libertad que se enfrentaron al tirano,
el monumento que imagina Sánchez mostraría además una gigantesca unidad
de memoria flash. Esta pequeña invención tecnológica, de acuerdo con
Sánchez, ha echado a andar a la sociedad cubana entera.

“Durante muchas décadas, los cubanos solamente podían encontrar en los
estanquillos periódicos estatales, pero la memoria flash rompió el
monopolio que el gobierno tenía sobre cualquier información”, dijo Yoani
en su discurso titulado “La revolución underground en Cuba” aquí durante
el Foro de la Libertad de Oslo.

A pesar de un acceso muy limitado a Internet (incluso la empobrecida
Haití cuenta con mayor acceso a Internet que Cuba), los medios sociales
conectaron a disidentes esparcidos y los ayudaron a hacer público su
mensaje como nunca antes. Yoani puso como ejemplo al veterano disidente
cubano Guillermo Fariñas, cuyas ideas circulan en la actualidad por las
calles de La Habana y en otras ciudades importantes.

La generación más vieja de opositores no tuvo ese alcance. Por ejemplo,
el difunto disidente Oswaldo Payá abogaba por el Proyecto Varela, el
cual llama al derecho a celebrar un referéndum, pero su campaña pasó sin
ser notada en la mayor parte de Cuba.

“Tuvimos disidentes muy valientes que sacrificaron mucho, pero tenían
una capacidad muy limitada de contar su programa o sus proyectos
políticos”, afirmó Yoani en una extensa entrevista, refiriéndose a su
generación como afortunada por estar experimentando el florecimiento de
los medios sociales. Ella expresó su dolor al hablar acerca de muchos
disidentes que han muerto durante los años sin una oportunidad de
publicar su obra en Internet, o al menos de ser escuchado frente a
grandes públicos de Internet alrededor del mundo.

“Yo puedo decir que ahora no conozco a ningún opositor que no tenga un
teléfono móvil, un Twitter, un blog o una cuenta de Facebook”, dijo,
admitiendo las limitaciones a la Internet. Los cubanos ahora solamente
pueden recibir acceso a Internet en unos 118 lugares designados por el
gobierno. Las conexiones privadas de Internet solamente pueden ser
usadas por miembros del Partido Comunista o de las Fuerzas Armadas. Pero
Yoani y sus colegas disidentes encontraron una manera de darle la vuelta
a esas restricciones, y llaman a su estrategia “el efecto boomerang”.
Primero, la información independiente sale al mundo a través de un feed
de Twitter, para regresar a la isla a través de diferentes canales de
comunicación.

Por ejemplo, un disidente envía un mensaje de Twitter diciendo que una
casa en ruinas en La Habana se derrumbó, y describe la ubicación exacta
de las ruinas. Entonces alguien de la comunidad cubana que vive en el
extranjero, que es de tres millones, lee el mensaje de Twitter y llama a
algunos de sus amigos o vecinos que viven cerca de esa área para
decirles lo que ha ocurrido. Pronto, la información que pudo haberse
omitido intencionalmente en la prensa estatal se difunde por el barrio y
más allá de él.

Además, la tecnología brinda a los disidentes una herramienta que podría
burlar el aparato represivo del régimen de Castro o por lo menos
combatir la incesante propaganda y el acoso castrista. Por ejemplo, si
un policía golpea a alguien en la calle, un transeúnte lo puede filmar
en un teléfono celular. Es cierto que, debido a lo limitado del acceso a
Internet en Cuba, el número de smartphones allí es bastante bajo
todavía, pues se estima que hay apenas dos millones de dispositivos en
un país de once millones de personas. No obstante, el potencial para
documentar los abusos se enfrenta a la narrativa gubernamental de que no
existe el abuso.

Hoy, mientras Yoani era entrevistada, se le ocurrió la metáfora de un
caldero de sopa, lo cual significa que hay algo cocinándose en la
sociedad cubana. Uno de los principales ingredientes de esta “sopa”,
afirma ella, es la tecnología que ha ayudado a despertar a los
ciudadanos a expresarse. Si, hace diez años, la disidencia consistía en
apenas un pequeño grupo de activistas políticos, la situación ahora es
dramáticamente distinta. “Ahora somos disidentes todos. Hay blogueros,
video juegos inventores, artistas de hiphop, activistas luchando por
derechos de los gays y lesbianas o otros luchando por justicia racial.
Es caótico, desordenado, todavía muy fragmentado, pero es una explosión
de actividad cívica”, afirma Yoani.

La pregunta es: ¿podrían los cubanos, empoderados por una información
libre y sin censura, levantarse en contra del régimen? ¿Podrían
protestar en las calles exigiendo que los Castro renuncien al poder?

Mirta Ojito, la autora y ex profesora en la Universidad de Columbia en
Nueva York, dijo hace algún tiempo que ella temía que Cuba se estaba
encaminando hacia una prolongada dictadora aun sin los hermanos Castro
en el poder. “Me temo que los cubanos en la isla, aun cuando se vayan
los Castro, tolerarán de algún modo a un nuevo dictador o a un autócrata
si les brindan más libertades económicas”, dijo recientemente en Miami
Mirta, quien escapó de Cuba en 1980, y calificó a esos regímenes de
“repúblicas bananeras”.

Yoani toma en serio opiniones como la de Ojito, pero ella cree que el
régimen castrista se derrumbará después de la muerte de los hermanos
Castro. “El castrismo no se puede prolongar mas allá de la muerte de los
hermanos. El castrismo siempre fue un régimen muy personalizado, fue un
sistema de hipnosis que provoca este hombre. Sin él, el régimen no puede
sobrevivir”, afirma Yoani, y pronostica que en cinco años Raúl Castro ya
no será capaz de gobernar.

Es evidente que Yoani Sánchez cree que los hermanos Castro ya perdieron
la batalla frente a su amado dispositivo llamado memoria flash. Como
ella señaló durante su discurso, la revolución tecnológica es distinta
de la revolución de Castro en 1959. “Esta ‘pequeña’ revolución
tecnológica no nos condujo a la dictadura, sino a la democracia. No nos
trajo armas, sino memorias flash. No nos trajo soldados, sino ciudadanos”.

Source: Yoani Sánchez: la tecnología está creando una revolución
‘underground’ en Cuba | El Nuevo Herald –
http://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/cuba-es/article3332972.html

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *