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American Comandante – nueva visión del guerrillero de EEUU de la Revolución Cubana

American Comandante: nueva visión del guerrillero de EEUU de la
Revolución Cubana

El documental se trasmite el martes 17 de noviembre, 9 p.m., en WPBT2
Canal 2
Incluye aventuras, mafiosos, espías, contado a través de testigos
Se recuperaron películas familiares de Morgan
OLGA CONNOR
Especial/el Nuevo Herald

Una de las tantas historias al parecer inverosímiles, pero fascinantes,
de la Revolución Cubana fue la participación de un norteamericano que se
convirtió en comandante en la región de las montañas del Escambray en
Las Villas.

Allí se generó un Segundo Frente del Escambray con guerrillas bajo el
mando de Eloy Gutiérrez Menoyo, durante la lucha contra la dictadura
militar de Fulgencio Batista, a fines de los años 50. Y allí se dirigió
ese aventurero y héroe que fue el guerrillero y comandante “gringo”
William Alexander Morgan.

Al ser fusilado a los 31 años en la prisión de La Cabaña, en La Habana,
el 11 de marzo de 1961, la extraña historia de William Morgan se
convirtió en tabú en Cuba y olvidada en el exilio. Lo ajusticiaron por
haberse rebelado de nuevo, esta vez contra Fidel Castro, al volver al
Escambray con los contrarrevolucionarios en 1960. Su apasionante
historia se mostrará en el documental American Comandante, escrito y
producido por la documentalista cubana Adriana Bosch, el martes 17 de
noviembre a las 9 p.m., en WPBT2 Canal 2, en la serie American Experience.

American Comandante es como un thriller de la Guerra Fría, con aventuras
y romances, mafiosos y espías, y un elenco de personajes que incluye al
jefe del FBI, J. Edgar Hoover, el Che Guevara y Fidel Castro. Es una
historia contada a través de testigos, entre ellos, la viuda de Morgan,
Olga María Rodríguez Fariñas, que se unió a él como revolucionaria
guerrillera en las montañas, con quien tuvo dos hijas, y varios cubanos
que lucharon junto a él, así como periodistas y biógrafos. Pero también
con unos filmes nunca vistos de la niñez de Morgan, tomados por su padre
Alexander Morgan, con camarita de ocho milímetros, y de su vida en Cuba
tomados por los medios de prensa, atesorados en UCLA (University of
California, Los Angeles), y también muy especiales de las montañas del
Escambray y de las vistas de La Cabaña.

Según la historia tejida por Bosch, Morgan era un chico de clase media
en la ciudad de Toledo, Ohio, de madre muy católica, la alemana
americana Loretta Morgan, que desde niño tuvo una tendencia a la
aventura; huyó con un circo, se alistó en el ejército de Estados Unidos
después de la Segunda Guerra Mundial, escapó luego del mismo en Japón, y
fue sometido a juicio militar. También participó en algunos grupos de la
mafia, hasta que se le ocurrió unirse a jóvenes cubanos en Miami a
mediados de los años 1950, donde era bouncer de un casino, para después
marchar a La Habana a unirse con los revolucionarios en las montañas.

“Es una historia muy americana, porque él se se reinventó a sí mismo”,
dijo Bosch, quien explicó que aunque Morgan quería ir a la Sierra
Maestra, le dijeron que ya era muy difícil marchar hasta allá. De hecho,
Morgan declaró en su momento que se había unido a la Revolución Cubana,
porque “lo más importante para un hombre libre era proteger la libertad
de otros”.

La idea de hacer el documental le surgió a Bosch cuando leyó un artículo
de The New Yorker. “Fue en mayo del 2012, yo iba en un avión de Boston a
Los Angeles, y leí el artículo de David Grann en el New Yorker, [The
Yankee Comandante, 28 de mayo de 2012] y pensé ¡qué cosa tan increíble!
Ahí se quedó en la memoria, ya había leído el libro El americano [ The
Americano: Fighting with Castro for Cuba’s Freedom, 12 de julio de 2007,
por Aran Shetterly] y también una trilogía de Michael Sallah en The
Miami Herald [autor de The Yankee Comandante: The Untold Story of
Courage, Passion and One American’s Fight to Liberate Cuba. Michael
Sallah and Mitch Weiss. Lyons en enero de 2015]”

Pero Bosch estaba entonces trabajando en su serie LatinoAmericans, que
aún se muestra por el Canal 2, y del que publicamos el 22 de septiembre
de 2013 una crónica en el Nuevo Herald.

EL ESCAMBRAY

“Vivía enamorada de esa historia de Morgan, me atrajo no tanto por el
Segundo Frente del Escambray, sino por la Rebelión del Escambray [de los
contrarrevolucionarios] a los que se unió Morgan más tarde en el año
1960”, dijo Bosch, “y cuando empecé a hacer el documental, lo que me
asombró fue lo poco que se conocía de la historia en sí, y de la
Revolución Cubana, no se sabía que había habido otras cosas en Cuba
además de la Sierra Maestra, como la resistencia cívica y el Frente del
Escambray”.

Morgan les enseñó a manejar las armas, y el entrenamiento militar, por
sus conocimientos como parte del Ejército norteamericano. Lo llamaban
“un gringo gordo colorado”.

Para hacer el documental tuvieron que empezar por hablar con los
abogados. “Olga, que tiene ahora 83 años, tenía un retainer [un
contrato, o retención legal]”, explicó Bosch.

La pregunta surge entonces de cómo un hombre que estaba casado en
Estados Unidos pudo casarse también con Olga. “El se divorció primero,
porque la mujer que era una encantadora de serpientes en el circo [Ellen
Theresa May Bethel] le puso demanda de divorcio”, explicó Bosch.
“Primero se casó con una mujer [Darlene Edgerton en 1946] con la que
duró de tres a cuatro días, camino a Nevada, en Reno, estuvo solo en la
luna de miel, y durante su entrenamiento militar ella se desapareció.
Con la segunda esposa, con la del circo, tuvo dos hijos en Miami, en
1954, y regresó a Toledo, los llevó a vivir con los padres de clase
media alta, porque el padre era ingeniero, vivían en una casa de barrio
rico, de familias pudientes. Un día tira la puerta y se enreda con los
cubanos en Miami, donde compró armas a la mafia, y se las llevó a Cuba”.

La mafia tenía armas de la Segunda Guerra Mundial y por sus contactos
pudo conseguirlas muy baratas. “Se aparece en La Habana en el año 1958 y
le dicen que no era fácil irse a la Sierra Maestra, pero al Escambray
sí. Roger Redondo nos dio datos, él vive entre Miami y Costa Rica, el
otro fue el doctor Armando Fleites, que vive aquí”, contó Bosch. “Y
Evelio Martínez fue por un ratico guardaespaldas de Morgan en La Habana”.

A ÉL LO DEJAN EN CIENFUEGOS EN 1959 [CIUDAD QUE MORGAN CONQUISTÓ], PERO
AL MINUTO QUE LLEGA A LA HABANA, LE OFRECEN UN MILLÓN DE DÓLARES POR
MATAR A FIDEL, Y FIDEL LO METE A DESBARATAR ESA CONSPIRACIÓN
Adriana Bosch, documentalista

El documental no consiste solo en entrevistas . Hay tanto material
antiguo que es una maravilla. Bosch comentó cómo el padre de Morgan
tenía una camarita de ocho milímetros, y él mismo cortaba y editaba las
películas, y las convertía en pequeñas historietas. Ella pudo conseguir
esas películas a través de Luis Pérez Tolón, un asociado y gran amigo.

“Trabajamos juntos, él se metió en la Internet y encontró a un familiar
de Morgan, que las pudo conseguir, porque toda la familia de Morgan lo
resiente mucho”, dijo la documentalista.

LA CONSPIRACIÓN

La película es una historia norteamericana por excelencia de un hombre
que se reinventó a sí mismo y tuvo una transformación de pícaro a héroe,
una celebridad del 59 al 60, y luego a la oscuridad de nuevo.

“A él lo dejan en Cienfuegos en 1959 [ciudad que Morgan conquistó], pero
al minuto que llega a La Habana, le ofrecen un millón de dólares por
matar a Fidel, y Fidel lo mete a desbaratar esa conspiración”, contó
Bosch. “Era de más de 1,000 personas, y se arrestaron más de 1,000
personas, conspirando. Trujillo y la mafia estaban involucrados”.

Esa es una de las fases más increíbles del documental, también la toma
en que Morgan está metido a recolector de ranas para exportar a Francia,
por el valor de las ancas de rana en Europa, y que procedían de
Ariguanabo, cuando él pensaba que podía volver a la vida pacífica. Pero
cuando ve lo que le sucede a Huber Matos, empieza a darse cuenta de que
aquello no era por lo que él luchó. En el documental se muestra que
verdaderamente Morgan era anticomunista y que se había regenerado su
carácter de aventurero.

Lillian Guerra, profesora de University of Florida, Gainesville, le
sirve a Bosch como persona documentada en este periodo, ya que escribió
un libro en 2012 sobre el tema: Visions of Power in Cuba: Revolution,
Redemption and Resistance, 1959-1971 (2012).

“J. Edgar Hoover fue el único que se dio cuenta de lo que estaba
pasando, Hoover sí conocía América Latina, la gente de la CIA eran
jóvenes que venían de la Segunda Guerra Mundial, del socialismo
democrático de todo eso que era Europa, pero el que sabe es Hoover,
porque el FBI se encargó del Hemisferio Occidental, y él estaba contando
con esa conspiración, para acabar con Fidel, convencido de que era
comunista”, subrayó la documentalista.

“En marzo de 1959 no se sabía nada de la Revolución Cubana, era un
periodo romántico, no fue hasta octubre, con lo de Huber Matos, quien
denunció que los comunistas ocupaban los sitios del Ejército Rebelde,
sin haber disparado un tiro en la Sierra Maestra”, afirmó Bosch. “El
poder estaba en manos de tres personas Raúl, Fidel y el Che, y la
organización de aquellas masas que llenaban la Plaza Cívica, a las que
había que darles transporte, albergue y comida, se hacía a través del
Partido Comunista”.

LOS RETOS

Uno de los grandes retos de Bosch y su equipo fue darle contexto
histórico a la biografía, para que la historia de Cuba del 1958 al 1960
le diera sentido a la vida de Morgan. ¿Qué piensa hoy día de su biografiado?

“Morgan era un muchacho rebelde, que cuando se le ponen las
circunstancias muy difíciles, patina, pero con valores muy bien
arraigados, y que busca un lugar en la historia de Estados Unidos, la
realización del sueño americano”, declaró Bosch, “conozco a Morgan como
un mito, lo conozco por mis tías, era muy conocido en Cuba, hasta
‘Pototo y Filomeno’, cuando la conspiración trujillista, hicieron bromas
sobre él. Tenía dificultades con asumir la realidad, estaba entre la
fantasía y la realidad, estuvo con un montón de mujeres y las
abandonaba, pero en esencia tiene valores muy fuertes y muere por esos
valores”.

Claro, que al perder la ciudadanía norteamericana y con tantos enemigos
entre la gente de Trujillo y los del FBI, a quienes traicionó, le
hubiera sido difícil regresar a Estados Unidos, y prefirió jugarse el
todo por el todo en Cuba, donde vivió su fantasía. Aunque Fleites le
advirtió que no se metiera en la Rebelión del Escambray, donde ya había
dos agentes de Castro, cosa que aparece en las entrevistas.

El documental les costó muchísimo, porque tuvieron que comprar derechos
y rebuscar en muchos sitios. “La gente subestima el trabajo y los
recursos que hacen falta para hacer un buen documental, lo que tomó en
términos de dinero y de esfuerzos fue enorme”, confesó Bosch.

Sin embargo, ha dado un resultado que entretiene, entusiasma y asombra.
Es una hora televisiva que resume una vida apasionante, la de William
Morgan y su profunda relación con la Revolución Cubana que lo llevó al
heroísmo y la muerte.

olconnor@bellsouth.net

Source: American Comandante: nueva visión del guerrillero de EEUU de la
Revolución Cubana | El Nuevo Herald –
www.elnuevoherald.com/entretenimiento/television/article44904843.html

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